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Cuando la noche cae

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1 Cuando la noche cae el Jue Mayo 26, 2011 10:19 pm

PREFACIOa Tierra estaba llena de criaturas aborrecedora, terminando con todo lo que conocía. Era ´fascinante. Era como debió haber sido en el principio, dioses y bestias conviviendo con un mismo fin, terminar con todo. Las imágenes pasaban rápidamente cambiando de un escenario a otro, vi un par de veces a una bestia y finalmente me quedé en una; era como la edad media, yo estaba en medio del camino y la gente corría en sentido contrario al mío. Caminé un poco más, chocando con la gente, quería ver de que huían, y ahí en lo más alto del camino había dos chicos. Llevaban la ropa rasgada y llena de sangre, su piel era de un pálido moreno claro, la chica llevaba un desarreglado peinado recogido y el chico llevaba el pelo en una coleta, los dos con el pelo largo. Ella llevaba en la mano una flor hermosísima con colores hipnotizantes…-Levántate que llegas tarde- me despertó mi madre.

-Ya voy- Refunfuñé adormilada y sin ganas.

Era el primer día de clases.

El Instituto
Nunca había encajado bien en la escuela, no me gustaba mucho la compañía, me gustaba estar sola y eso no había ayudado mucho. Me había cambiado a esta escuela en cuarto grado, después de que cerraran la mejor escuela en la que podía haber estado. Pensé en el sueño mientras me vestía aquella flor era hermosa, había tenido ese sueño todo el verano. Me gustaba vestir de negro y eso causaba que la mayoría de las veces que hablaba con mis compañeros de clase fuera por una discusión sobre mi ropa o forma de ser. Llevaba el pelo corto, me gustaba hacerme diferentes cortes generalmente ‘’tuzados’’ o asimétricos, lo cual a veces me dificultaba peinarme, había encontrado una forma de peinarme, me ayudaba de la plancha y cera para peinarlo y aun asi a veces sin exitosos resultados, pero me daba lo mismo como fuera, me gustaba mi pelo.

Llegué a la escuela un par de minutos tarde, como siempre. Aunque solo tenía 16 años, me había visto más grande desde los doce, y esperaba que no me pasara lo mismo a los veinticinco.

-¿Qué tal “morticia” como estuvo el verano? A que me has echado de menos- Me llamo Kenya Brooks. Bienvenidos al instituto

-Ni un poquito- le contesté. No me llevaba de lo mejor con la mayoría de mis compañeros, en general con todas las personas que conocía, la humanidad era un asco, si se extinguiera toda solo se me sentiría un poco irritada porque nadie podría hacerme ositos de goma, o si era adicta a los panditas.

Fui a sentarme donde acostumbraba, en una esquina, aun no llegaba el profesor y me puse a estudiar a la gente. Eran las mismas personal de siempre, esto apestaba, era aburrido, bueno casi todo.

-Hola mi monocromática amiga, ¿Cómo ha estado tu verano?-

Un par de segundos después llegó mi alocada amiga Zoey, una de las pocas personas a las que les tenía afecto, no era del todo normal, y que bueno, con las personas que llegaba a convivir el plena armonía nunca eran normales, bueno yo no lo era y no esperaba que ella lo fuera. A diferencia de mi ella hablaba con la mayoría de la gente, eso se le da daba bien yo solía confundir a la gente y bueno no me llevaba bien con la gente “normal”, aburrida diría yo, ser normal era ser el prototipo, ser como toda la gente esperaba que fuera, y me negaba a serlo.

-¿Has conocido algún chico guapo? Anda “B” cuéntame todo lo que has hecho este verano- Lo de ''b'' por mi apellido

-No he hecho mucho, mejor cuéntame lo que has hecho tu- Y le di cuerda, cuando empezaba a hablar no había quien la parara. Mi mirada siguió vagando por el salón mientras escuchaba las aventuras de Zo, había conocido a un chico, habían salido casi todo el verano pero se había tenido que ir una semana antes de lo previsto y no se había podido despedir, como sacado de una empalagosa película de domingo por la mañana. Deje de escuchar su parloteo que se había convertido en un zumbido cuando me percaté de que no eran todas las mismas personas de siempre.

Detrás de mi había dos chicos nuevos, un chico y una chica. Llevaban el pelo oscuro alborotado y su piel era de un pálido moreno claro, la chica llevaba el pelo corto y asimétrico parecido al mío que iba en diagonal y disperejo, corto de mi lado izquierdo y bajando hacia el derecho, solo que a ella se le veía mucho más genial. Tenían cierto parecido debían de ser hermanos o parientes, se me hacían familiar, pero no sabía de dónde.

Estudiaba sus facciones y de inmediato entré en una de mis fantasías, esta vez estaba en la selva, y ahí me encontraba a ese chico y justo detrás de él salió la chica, comenzamos a caminar por la hierba, era un paraíso había toda clase de plantas exóticas hermosas, me olvidé de los chicos y me quedé admirando una hermosa flor cuyos pétalos eran hipnotizantes, tenían varias tonalidades, un hermoso azul zafiro, un verde refulgiente….

-Eh “B”, Keni, Kenya¡¡ vuelve a la Tierra- me sacó Zoey de mis delirios

-¿Qué pasa?- susurré

-La directora- Cuando entró la directora Zo me sacó de mis fantasías.

-A que esta vez estabas en una selva- Me susurró divertida.

-¿Cómo adivinaste?-Le susurré igual divertida

Ella sabía cuando tenía una fantasía, era como estar en un sueño, era mi forma de salirme de la realidad, y solía no prestar atención a lo demás.

-Buenos días, estudiantes. Bienvenidos a un nuevo año, veo que hay nuevos alumnos- dijo mirando al par de chicos

-Su profesor de historia no podrá asistir el día de hoy-

-A que se cayó por las escaleras- me susurró alguien de tras de mí.

-Seguro- contesté y volteé para ver quién me había hablado. Era el chico nuevo. ¿Me estaba hablando? ¿A mi? No solía emocionarme cuando algún chico me hablaba, me daba igual pero este era tan…. ¿guapo? A parte de eso tenía algo que me encantaba, y sus ojos eran de un bonito color gris.

-Hola- balbucee

-Hola-

Todos se pararon y comenzaron a salir del salón y me volteé para preguntar a Zoey que pasaba

-Zo ¿Qué pasa?-

-Nos dieron la hora libre- dijo animada

-Claro-

Cuando volteé el chico y su lo que sea ya no estaban, debían haber salido cuando hablaba con Zo. Converse con Zoey mientras salíamos del salón.

-¿Viste al chico que estaba detrás de ti?¿No es guapísimo?-me preguntó superanimada

-Sí que lo es- le conteste

-¿Còmo se llama?- prengunté

-Me han dicho que se llama Anthony-




Última edición por Pluma Rebelde el Jue Mayo 26, 2011 10:23 pm, editado 2 veces

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2 Re: Cuando la noche cae el Jue Mayo 26, 2011 10:20 pm

La Fiesta

Pasé toda la semana pensando en Anthony, sobre todo porque tenía casi todas mis clases con el o la chica y porque Zoey y los demas no dejaban de mencionar lo guapos y misteriosos que eran, y lo eran, no sabían nada de ellos mas que el se llamaba anthony y que eran nuevos. Llegué a mi casa y después del interrogatorio de media hora durante la comida sobre ‘’como estuvo tu primer semana’’ fui a mi habitación. Terminé los deberes y me disponía a ensayar algo de musica cuando la voz de James Marsters salió retumbando de mi teléfono. Era Zoey.


K, hola dijo hablando a toda velocidad

Fiesta. En casa de Daniel que sorpresa Te veo ahí. En una hora. ¿Qué te vas a poner? Preguntó ansiosa

Z, no quiero ir, no me gustan las fiestas le reproché, no es que no me gustaran, si por mi fuera estaria en fiestas muy seguido, pero Zoey se iba a deambular a algun lugar y siempre me quedaba solo con gente que no me agradaba

¿Qué-te-vas-a-poner? Dijo en tono amenazador, cuando usaba ese tono era mejor hacer caso de lo que decía

Vale, me llevo unos vaqueros con una camiseta negra dije sin mucha convicción

No, no no no, llévate tu vestido negro con morado, y usa delineador y sombra me regañó

¿Y porqué iba yo a arreglarme tanto?

Porque va a ir Anthony

A si? Pregunté tratando de no demostrar mi sumo interés pero sabía que eso no funcionaria con ella

Vamos, que te gusta no me lo puedes ocultar

Ni siquiera he hablado con el bueno eso no era del todo cierto, le había dicho hola

Como sea, haz-caso

Vale, ahí te veo dije y colgué


Me alisté con un bonito vestido negro que tenia un corsé con listón morado que me llegaba más arriba de la rodilla, unas botas negras con hebillas (jamás usaría una picudas) que me llegaban a la rodilla, un collar de luna, pulseras y tuve que ponerme a petición o más bien orden de Zoey delineador y sombra para ojos.
Salí corriendo y me sumergí en mi Fairmont color vino. Un carro antiguo y destartalado pero elegante y con personalidad, estaba forrado con tapicería negra imitación piel, ''di no a la matanza de animales'' pero echo un lío. Me fui a 120 k y llegué a tiempo. Al llegar a la fiesta, en el aparcamiento había un flamante Mustang negro, me gustaban los autos, sobre todo los antiguos aunque no sabía mucho, este era muy elegante, antiguo aunque parecía tener buen motor y aun mejor su ocupante.

Del asiento del conductor salió con unos oscuros jeans, camiseta negra y una igualmente negra e increíble cazadora: Anthony. Del asiento del copiloto salió la chica con un hermoso y ajustado vestido negro que le llegaba más arriba de las rodillas y con un impresionante escote. Me miraron y luego entraron a la fiesta.


Cuando entré con Zoey (si, su mamá se había leído la Casa de la Noche y había ido a cambiarle el nombre), se le fue la respiración .

-Zo, ¿Qué te pasa?- pregunté preocupada y me señaló a un chico que staba junto a la barra

-¿Qué?- volví a preguntar

-Es…David- y se recuperó, bueno, sonrió a más no poder

-¿Qué hago?¿Qué hago?- preguntó desesperada

-Pue…- comencé a decir cuando salió disparada hacía donde estaba, menuda loca pensé, lo saludó y el dejó su charla para abrazarla, luego, desaparecieron de mi vista. Ella era feliz y eso era bueno, la quería y esperaba que aquel chico la tratara bien, no me gustaría tener que consolarla, y si se le ocu…

-Hola, tu amiga es algo entusiasta eh?- dijo una voz femenina interrumpiendo mis pensamientos

-Bastante, y tu eres…- dije, era la chica que estaba con Anthony

-Ah, si, disculpa, soy Bridget- dijo muy entusiasmada

-Pues hola Bridget, soy…-

-Kenya ¿verdad?, ven- me interrumpió y me llevó al otro lado de la fiesta, a con Anthony.



Última edición por Pluma Rebelde el Jue Mayo 26, 2011 10:24 pm, editado 2 veces

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3 Re: Cuando la noche cae el Jue Mayo 26, 2011 10:21 pm

Coaccion

Me llevó del brazo por toda la pista, iba a empezar a quejarme cuando comprendí que era una de esas personas como Zo y que no iba a servir de nada, así que me dejé arrastrar por la pista, cuando llegamos con Anthony nos presentó.

“Kenya-Anthony, Anthony-Kenya” dijo y Anthony alzó su mano para estrecharla o como sea, pero solo la contemplé hasta que la bajó.


“Pues mucho gusto Kenya…” dijo con una sonrisita, no me gustaba que se rieran de mi, bueno no así, cuando las personas parecían divertidas por mi comportamiento. Y no para mi sorpresa Bridget dijo:


“Bueno chicos, los dejo. Tengo que ir a conquistar el mundo” dicho esto se fue.


“Asi que Anthony… ¿Te gustan las fiestas?” dije en un intento de no haber un silencio incómodo, lo cual me sorprendió un poco poruqe normalmente me habría ido o solo me metería en sueño.


“Pues no mucho la verdad, es cosa de Bridget, es de esas personas que sienten que socializar es algo indispensable en esta vida” soltó una risita cuando dijo la palabra vida, y le di una mirada interrogativa, pero me contestó con una de “luego te explico” pensé, como toda fan de historias sobrenaturales, en que podría ser un vampiro, pero toda mi racionalidad era más fuerte que eso, los vampiros no existían.


“Seguro” No se me ocurrió nada más que decir. Creí que íbamos a caer en un silencio incómodo, con un poco de ironía dado el ruido que producía la música, aunque no me incomodaba mucho el silencio, normalmente más cuando eran personas que no conocía, los silencios no eran lo mejor. Aun así, el silencio fue de lo más genial, fascinante en realidad, lo estudié, y el parecía estudiarme a mí, pero con una intención diferente, como cuando el director de una escuela prestigiosa te mira para ver si eres lo suficientemente buena, o como una entrevista de empleo, solo que sin palabras. Entonces me puse a estudiar todo lo que pude a fondo, no era muy alto aunque si más que yo, tenía los ojos de un profundo gris, como los míos pero diferentes, su pelo era una maraña oscura y corta, su piel era más bien morena clara, y era guapo, muy guapo. Demonios. Parecía como todo chico guapo de historia, como un Heath Luck o Dimitri Belikov, aunque a su manera, y volví con la posibilidad de los vampiros.


Estuve pensando en ello un rato, mi racionalidad me dijo de nuevo que eso era imposible, claro que mi gran imaginación me dijo que no estaba mal soñar, aun no podía controlar del todo lo de las fantasías, así que me sumí en una realidad donde él era un vampiro o algo así, no estaba segura, como una mezcla de todas las historias que había leído, aunque esta se sentía más real, o diferente, solo que no notaba que era. Era de nuevo el sueño que había tenido durante el verano, definitivamente eran el y Bridget los del sueño, claro que mi racionalidad -maldita racionalidad, no me dejaba soñar- me dijo que eso era imposible, que aguafiestas y por supuesto mi imaginación la calló y entré en conflicto. Demonios. Hoy mis cualidades me estaban hablando demasiado. Salí abruptamente de ella, como si algo me hubiera empujado fuera. Me había pasado antes, una o dos veces, pero no sabía porque y era algo molesto.


Estaba algo aturdida y, extrañamente Anthony parecía igual, como si hubiera estado ahí también. Iba a preguntarle, pero me tomaría como loca, lo cual no sería raro, pero daba igual, bien podría haber muerto y resucitado y yo ni lo habría anotado.


“¿Y a ti te gustan las fiestas?” preguntó


“¿Qué?” dije aun algo aturdida


“¿Qué si a ti te gustan las fiestas?” recordé que de lo único que habíamos hablado había sido de que a Bridget le gustaban pero a él no mucho.


“Er… pues no mucho en realidad, bueno, no exactamente así”


“¿Cómo te gustan?”


“Pues con demasiados colores de luces, bueno, colores por todas partes, extraños humos relajantes” me reí y el más bien se burlo


“O gente diciendo estupideces…de las buenas. Ya sabes, cosas sin sentido pero geniales” expliqué aun riéndome de mí.


“Interesante…” dijo con evidente burla


“Oye, no son tan malas, deberías ir a alguna” dije alegre, diosa, este chico me hacía reír y pasármela bien en una fiesta de instituto, era mi perdición y a la vez me sentía bien.


“Vale, estaré en busca de alguna rareza” lo fulminé con la mirada, o eso intenté, al parecer sin mucho éxito, se rió y yo terminé riéndome con él, aunque una parte de mi estaba irritada y me decía “oye por que no le has golpeado o dicho alguna obscenidad?” y le dije a esa parte que se callara, si, realmente hoy mi interior está muy parlanchín. Figuradamente, no literalmente, porque eso es imposible.


Bridget corrió hacia nosotros y no sé cómo logró llevarnos a rastras a los dos por la pista, a bailar. Sabiendo que era como Zo decidí no protestar demasiado hasta que se perdió entre la multitud.


“Yo realmente no bailo, es decir, me caigo y generalmente me llevo a personas conmigo” se rió. Yo podía caminar por un terreno de lo más irregular, y entablar una pelea con alguien y ganar, pero caminar en superficies lisas, correr, bailar o cosas requieran coordinación de ese tipo, solo no podía. Iba a protestar cuando me interrumpió.


“Vamos, solo una canción, no será tan malo, y evitaré que te caigas” dijo esto de una manera que no pude resistirme, ni siquiera yo.


“Vale solo una, pero tendrás que enseñarme como se hace” refunfuñé


La música duró aproximadamente unos diez minutos, más que bailar yo intenté no caerme con las indicaciones de Anthony mientras veía como él se movía con elegancia, aunque en sí un poco torpe, ah y se reía de mí. Cuando terminó la canción vino una lenta, de esas que se bailan meciéndose de un lado a otro muy juntos y en los asquerosos bailes empalagosos de películas románticas de instituto. Agg. Intenté escabullirme hacia fuera de la pista, y Anthony me siguió comprendiendo que no quería seguir bailando, pero de alguna manera Bridget nos interceptó en el camino bailando muy lentamente dio vueltas hasta llegar a nosotros.


“Hey, a donde van, esta es la mejor parte” le di una mirada impaciente a Anthony, podía aguantar el otro baile, pero no iba a hacer esto.


“Bridget” le dijo con una expresión que no pude reconocer, fue muy extraño, como si estuvieran hablando por telepatía, este solo me dijo que siguiéramos y Bridget no dijo más y siguió bailando como si no hubiéramos estado ahí”


“¿Qué fue eso?” pregunté cuando estuvimos fuera del alcance de Bridget


“¿Qué?” preguntó de lo más normal, no hubiera extrañado que sacara un cigarrillo.


“¿Tu fumas?” pregunte solo por asegurarme de que no lo hiciera


“¿Qué? No ¿Porque…?”


“Nada solo… ¿que paso ahí?” pregunte


“¿Qué paso de qué?” pregunto con una risita nerviosa, por lo que supe que debía callarme… pero eso no es lo que yo haría.


“Tú solo miraste a Bridget y fue como si solo hablaran por la mente o algo así ¿Qué fue eso?”


“Solo olvídalo ¿Quieres?” dijo estas palabras muy lento como si quisiera… y vuelven las ideas vampíricas sobre, solo debo hacer caso, aunque no sea por la estúpida idea de la coacción, aunque debo admitir que la idea de que él fuera un vampiros lo hacía más atractivo aun así mi escaso sentido común me dijo que solo le hiciera caso, y mi yo trato de suavizar la situación.


“¿Sabes que eso se sintió como si hubiera sido coaccionada por un vampiro?” dije, y como esperaba, se rio, no esperaba que durara tanto, esperaba dos minutos a lo mucho pero duro más que eso, cuando termino estaba un poco irritada así que no puede evitar tener una reacción yo, así que le di un puñetazo en el hombro, más duro que uno amistoso.


“Dios, eso es tan estúpido” dijo aun riéndose


“Oye, dije que solo parecía…” pero yo no le daba expilcaciones a lagente asi que me fui.


“Me voy a casa” dije enojada


“Oye solo…” Fue lo último que le oí decir.


Me metí en mi coche y salte a 130 por la carretera.

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4 Re: Cuando la noche cae el Jue Mayo 26, 2011 10:27 pm



Abrí la ventana porque me encantaba sentir el aire, por supuesto como esta era un pequeño pueblo en la ciudad perdida de algún lugar, no podía andar mucho tiempo así, así que a regañadientes baje la velocidad hasta 40 kilómetros por hora. Mire el reloj del carro y me di cuenta de que apenas eran las ocho y media, que asco, no quería llegar a casa ahora así que fui a un bar al que solía ir. Me gustaba, había motociclistas y un billar, aunque los motociclistas venían solo por temporadas. Conocía a la barman, se llamaba Alexa, era más o menos de mi altura, 1.57, lo sé, no era muy alta pero mi botas me subían unos siete centímetros, era mi mejor amiga junto con Zo, aunque siempre me había llevado mejor con los hombres, nos habíamos conocido cuando nos habiamos peleado por no recuerdo que, desde entonces nos llevabamos bien.

“Incluso tu sueles ir vestida un ápice más sencilla” me dijo cuando llegué a la barra con una ceja alzada.

“Vamos, tengo diez y seis años, ¿no puedes servirme una cerveza?, puedo ensenarte mi identificación falsa”

“No, no, no, no, no, no, no, no, ¿mencione ya que no?” dijo con una gran sonrisa burlona.

“¿Por qué no?” pregunté con voz rendida, sabía que no iba a llegar más lejos que esto.

“Me gusta tu coche, si te pones ebria, chocas y lo destrozas, eso sería tragedia” dijo con una sonrisa de suficiencia, ella apenas tenía 19 años, pero barman era lo mejor que había podido conseguir en este lugar, y lo hacía bien. Yo quería serlo también y a veces me dejaba ayudarla, pero solo cuando había mucha gente y eso casi no sucedía.

“Vale, ¿un frapuchino de kalua?” dije abatida, licor de café sería lo mejor que podría conseguir.

“¿Y porque vienes tan bien vestida?, no te vi usar eso desde tu última cita con Brandon” preguntó mientras preparaba mi helado

“No fue una cita, solo fui con él a una fiesta porque mi madre no entiende lo mucho que lo detesto” repliqué. Brandon era unos de los chicos con los que nunca me había logrado llevar bien, aunque llegábamos a tener extrañas conversaciones donde lo que decíamos casi no tenía sentido, y madre a veces solía hacerme salir con él, y el más que molestarse disfrutaba la situación. Mi mamá se divertía mucho con eso.

“Vamos, si que te gusta un poquito” dijo con esa voz de cuando alguien quiere hacerte admitir que alguien te gusta. No digo que no sea guapo o algo, es simplemente irritante.

“Cállate” le dije. La noche siguió normal, oí tocar un grupo, un tanto tranquilo para mi gusto pero tocaban bien, regresé a casa y me tumbé en la cama a oír música. Lo último que recuerdo fue a Good Charlote sonando en mi cabeza , después me desperté aun vestida con la vibración de mi teléfono, se le había acabado la pila, eran las 3:30 am, puse a cargar mi teléfono, me puse algo cómodo para dormir y me metí en la cama. Me desperté con la luz de la mañana entrando a través de los pósters que tenía pegados en las ventanas, tenía las ventanas y paredes llenas de pósters, quité mi teléfono del cargador, porque el último teléfono se descompuso por dejarlo mucho tiempo cargando.


 


 



Me tapé la cabeza con las cobijas para que no me diera la luz y me pudiera volver a dormir. Era sábado… lo había olvidado, teníamos que ir a una fiesta familiar, íbamos a ir todos aun cerro y comeríamos allá, incluso (a petición mía) dormiríamos allá. Mis papás debían estarse alistando así que tuve que hacer lo mismo, y de repente…puff, me desperté de nuevo. Eso había sido de lo más extraño, pero mi teléfono estaba desconectado y era el día que creía, bueno, pensaría en ello más tarde. Me puse rápidamente unos pantalones de mezclilla un tanto ajustados pero cómodos, mis habituales botas ‘’góticas’’ que hacían que no pereciera muy bajita para mi edad, claro que nunca tendría el problema de parecer más pequeña, y mi cumpleaños era en tres semanas, una camiseta negra sin mangas y una camisa cuadrada gris con negro encima.

Hice lo que pude con mi pelo y salí corriendo a la cocina a tomar algo para no desmayarme en el camino. Otras veces subíamos en carro, y yo siempre me quejaba que deberíamos haber subido caminando, esta vez habíamos subido caminando y ahora entendía porque siempre subíamos en coche, me había cansado un montón. Comimos cosas asadas y a mí que o me gustaba la carne, me llevé unas cuantas verduras y varias dotaciones de papas fritas y panditas para comer, había olvidado llevar ropa para dormir así que me fui a dormir a mi tienda de campaña personal con la misma ropa, me quedé frita después de unos minutos. Estaba teniendo el sueño otra vez. Me desperté en la noche con ruidos en los árboles que teníamos a los alrededores, me puse las botas (quien manda a hacerlas tan tardadas de poner), una chamarra y salí a ver qué pasaba. Un par de chicos estaban peleando, limpiamente, como cuando Buffy salía de caza, fascinante, pensé cuando sentí que algo me golpeaba en la cabeza. Me caí y rodé por el piso a punto de salir rodando cerro abajo, me agarré de una piedra y me levanté. Tratando usar a Buffy como ejemplo, traté de pelear con lo que fuera que me hubiera golpeado, y claro ayudaba mi habilidad para golpear gente, además de los entrenamientos a los que mi mamá me hacía ir y no es que no me gustaran pero no conseguía pasar de la primera cinta.

Y nadie regreso, la pelea debía haber cesado o continuad en otro lugar pero no había ruidos más que de mi respiración así que me quedé vagando un poco hasta que el sueño me venció y volví a dormir.



Al otro día regresamos a casa y como no tenía nada que hacer…bueno los deberes pero no tenía ganas, me fui al bar vestida con unos ajustados pantalones negros, una camiseta negra sin mangas rota artísticamente y mis botas.

“Hola A…¿Hola Zo?... y hola ¿Brandon?” dije este ultimo nombre con sorpresa y disgusto. Zo casi nunca iba al bar, la había hecho ir un par de veces para que oyéramos un grupo pero no le gustaba ir…y Brandon, bueno todos hablaban juntos y eso era extraño porque que yo supiera nadie ahí habían hablado más de dos o tres veces y a Brandon lo habíamos tratado de evitar en la escuela.

“Hola” contestaron en coro, y se rieron. Raro. Raro. Raro

“¿Qué demonios pasa aquí?” pregunté y todos me vieron con mirada burlona, A y Z porque sabían que el no me agradaba pero había otra cosa…y Brandon… bueno, por lo mismo. Raro. Raro. Raro.

“Solo hablábamos…” contestaron Alexa y Zoey.

“Y ya nos íbamos” dijeron y se fueron a hablar a otro lado de la barra. Raro. Raro. Raro. Iba a seguirlas pero Brandon me agarró del brazo, intenté golpearlo pero no me dio tiempo ni de quejarme cuando se acercó y aplastó su boca contra la mía, rápido y torpe, una vez me había tratado de besar y yo le había golpeado en su cara tan fuerte que este había sangrado y necesitado puntadas. Cuando el aturdimiento pasó después de unos segundos me regañé por haberlo disfrutado y luego le golpeé, obteniendo el mismo resultado que la vez pasada y como seguido había peleas aquí nadie se sobresaltó siquiera.

A y Z daban risitas y lo curaron mientras yo le preguntaba:

“¿Pero que demonios te ocurre? ¿No entiendes el concepto enemigos mortales?” Pero una parte de mi lo había disfrutado porque una vez, y nadie lo sabe, habíamos tenido un desliz, creo que teníamos como trece años y yo estaba experimentando así que nos habíamos besado y tocado durante largos tiempos durante un par de días.

“Pero si a ti te gustaba” dijo con una sonrisa burlona muy bajo para que solo yo lo pudiera oír, y es que el tipo realmente besa bien, justo como me gusta. ¡No! No debo dejarme ir otra vez. Le pateé la espinilla. Me reí.

"Vale, para" Dijo Alexa pero riéndose. Como me molesta que el esté aqui, le pateé de nuevo a espinilla y me fui a beber un café frio.



Última edición por Lady Crystal el Lun Ene 30, 2012 10:47 pm, editado 1 vez

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5 Re: Cuando la noche cae el Jue Mayo 26, 2011 11:07 pm

Querido Diario:

Querido diario, lo sé, esto es patético. Hoy un frustrante día de escuela, lo de siempre. No importa lo mucho que uno se esfuerce siempre hay alguien ahí que lo frustra todo, alguien que no importa lo que hagas disfruta tirando todo lo que lograste hacer, y eso apesta. Los maestros no comprender lo que de verdad importa, solo si haces las cosas ''bonitas'' o si les caes bien, si alguien te molesta y te defiendes...no importa igual siempre es a mí a quien regañan.
Pero bueno, es realidad mi vida no es tan mala. Pero la música es mi vida, lo que más me importa, y claro el café, volverse adicta a eso es una gran opción, pero aún no. Mis amigos...ah, me llevo bien con algunas personas pero creo que no tengo amigos, aunque realmente no importa, nuca me ha importado. Pero no todo es malo, tengo una hermosa perra de 11 años, un lindo gato encimoso que a veces cree que soy su madre, y una linda iguana, sin una pierna pero es genial. Adoro leer, me gusta meterme en la historia y...a vida apesta muchas veces, pero no todo el tiempo, me gusta escaparme de ella leyendo...es totalmente genial. Quiero café, quiero café todo el tiempo. Ni siquiera se porque escribo todo esto, es tonto, pero aquí estoy, supongo que es bueno hacerlo de vez en cuando. Como sea. Hoy haré algo diferente, tengo que hacerlo, mirad quien sabe igual es algo productivo…no creo. Cambio y fuera.



¿Querías algo nuevo?

Otra aburrida semana escolar, no he visto a Anthony desde la fiesta, aunque si me he encontrado a Bridget que insiste en ser nuestra amiga y tener ‘’reuniones amigables’’.

“Hola” dice una vos detrás de mí en Educación Física, yo estoy en el disfuncional equipo de Futbeis, entran y salen, al menos tengo aquí a Zo, aunque a veces e enojo con ella y no le hablo. No le respondo a la voz, porque… bueno no sé porque tengo esta necesidad de estar enojada con él. Pero al final no aguanto, me tomo un descanso.

“¿Qué haces aquí”

“Iba a disculparme pero se me han ido las ganas” contesta Anthony.

“Tu nombre es ñoño ¿sabes? Ñoño como de libro de vampiro viejo”

“Porque sigues pensando que soy un vampiro, no lo soy. Palabra de scout” Bufo.

“No eres un scout… ¿No lo es verdad?” pregunto a Bridget que se esconde detrás de una planta pero es muy obvio que está ahí.

“¿Soy tan obvia? Eso es triste, como sea venga, solo ven con nosotros hoy a la casa o algún lugar que te guste, sé que podemos ser buenos amigos” ME recuerda mucho a Zo.

“¡Bridget!” se queja Anthony

“¿Sabes qué? Creo que hoy puedo ir, que tal al bar Ziaret, ¿Saben dónde está?"

“¡Claro! Ahí estaremos, a eso de las 6, por cierto, Anthony tiene otro nombre” me dice esto último al oído pero sé que él puede escucharnos.

“A que no sabes que pasó!” nos interrumpe Zo con mucho entusiasmo

“¿Qué?” volteó y ellos ya se han ido.

“Diosa ¿Qué pasa?” casi golpeo a Zo porque se ha quedado paralizada.

“¿Esos eran los chicos nuevos?” dice toda emocionada

“¡Zo!”

“Si, si. ¿Recuerdas que mandé una solicitud para cambiar mi nombre? ¿Hace u par de años y nunca respondieron? Bueno ¡ya lo hicieron! Estas viendo a la oficialmente Kim Crazy.”

“No-lo-hiciste! Pude decir seguido de un gritito de emoción. Kim Crazy, como la loca Kim de Morganville, genial, o no teniendo en cuenta que Kim está loca del mal modo, y su cabello así que si.

“Ah si, algo que no te mencione es que pedí que cambiaran el tuyo también, y claro es opcional si lo quieres usar, pero ahora también eres oficialmente…sonido de redobles… ¡Crystal Luna Lazy!”

“Estarás de broma…”

“Pero oye, si no quieres no tienes que usarlo, es algo opcional, mientras que yo lo he cambiado permanente”

“Eso-es…¡Fabuloso! ¿Cómo demonios lo hiciste?” le pregunto eufórica, no me puedo creer que ahora tengo este nombre tan…¡genial!.

“Bueno es que…” nos interrumpe el timbre para pasar a última hora.

“Te digo adentro, ah y ya hice que aquí cambiaran listas y todo para nuestros nuevos nombres, ¡esto va a ser genial!”

Y vaya que lo será. Entramos al salón y después de varios minutos cuando ya están todos recibimos de nuevo el sermón del profesor de Historia por llegar tarde y nos peleamos con el porque entramos de Educación Física, y cosas así. Una vez haciendo los trabajos le mando un papelito para no hacer ruido.

Zo, digo, K, Kim, jaja, esto es genial. Oye, como le hiciste para cambiar nuestros nombres??, eso no se puede aquí!.

Me devolvió el papelito.

BUeNo, es qUue un xico que eRa mi noOviio trAabAja ahí y me aYuUdó, ya saBbs, nu llOo ha supPeraDuOo. XD

Loca, jaja, gracias!!.

Me reí fuerte pero no pude seguir porque el profesor nos vio.

“Señoritas...” suspiró y no pude evitar reírme “Señoritas Crazy y Lazy nos harían el enorme favor de ¡Callarse!” La clase se rió y Kim, Kim, no me acostumbraba a ese nombre, ella rió mucho y yo no pude evitar reírme también.

Cuando la clase terminó salí con K, nos íbamos caminando por el mismo camino para ir a casa, vivíamos cerca de la escuela pero prácticamente en sentidos opuestos.

“Oye ¿De qué hablabas con los nuevos?”

“Nada importante, nos vamos a ver hoy en el Ziaret”

“Oye, ¿estas saliendo con los nuevos y no me dijiste? Chica, son nuevos, la novedad popular, todos están siempre queriendo hablar con ellos y claro solo van directo hacia a ti, amiga hoy voy contigo”

“Aja” le sonreí, ella odia ese lugar

“No lo odio, y si, estabas pensando en voz alta otra vez.” Mierda

“lo sigues haciendo” doble mierda

“Muy bien”





Más tarde me fui con unos gastados jeans oscuros, mis botas y una blusa negra, que en realidad era mi adaptación de un fondo negro con cintas cruzadas en frente y ajustada para ceñirse a mí. Estacioné mi carro en frente, mi lugar especial ‘’reservado’’.

“Hey, un…exacto” le dije a Alexa que en cuanto llegué empezó a prepararme un frappe, con un añadido de kalua, bien. Eran las seis y media y no me había dado cuenta de Bridget y Anthony hasta que Bridget se me acercó y tapo los ojos, eso no me gusta, no respondo muy bien, y le di un codazo en el estómago antes de que pudiera detenerme aunque no pareció que le doliera mucho.

“Aw” me dijo

“Si, yo, e, no respondo muy bien a eso.” ¿Tenía que hacerlo?

“Así que aquí estamos, haciendo amistad y eso, como querías…y ¿ahora que?...” no pude seguir porque Bridget me interrumpió, ¿nunca se calla?

“El segundo nombre de Anty es Arturo”

“¡Bridget!, y no nunca se calla, tienes que controlar eso de pensar en voz alta” me dijo y le dio un codazo a Bridget, mierda tengo que dejar de pensar en voz alta…Arturo…como el rey Arturo, y Arturo un amigo que solía tener. Genial.  eso fue sarcasmo.

“Oye oí que cambiaste tu nombre….a Crystal Luna Lazy…estaras de broma, ¿en serio lo hiciste?” me pregunto burlón An…Arturo, me gusta mas.


“Que te importa…Arturo en un poco menos ñoño” añadí y me volteé a seguir con mi café. Abri mi manoseado libro favorito Código Genético, una autentica mierda deprimente pero es totalmente genial, si pudiera enamorarme de un personaje ficticio sin dudarlo lo haría de Hal, y por supuesto de Spike, claro que ellos tienen su am…

“¿Qué es, me das?” Bridget me sacó de mi ensimismamiento, mi lugar personal de pensamientos, últimamente no tan secreto…

“Dame” me volvió a sacar y le alejé mi frappe.

“¡No! Compra el tuyo…¡Alexa! Quítame esta cosa de encima” le dije y sacó un palo con el que empezó a picar a Bridget que eventualmente se alejó de mi.

“Con tirarle agua o darle alguna bebida era suficiente pero eso no ha estado mal” levanté la mano y chocó los cinco conmigo.

Mi teléfono sonó dejando oir a mi timbre cambiado ahora por Put the Lime in the Coconut en honor a mi bicho raro Vincent Nigel Murray de Bones, muerto en último capítulo de esta temporada…y fue tan triste, yo incluso lloré, pero no lo digan. Tengo la esperanza de no seguir pensando en voz alta.

En cuanto respondo la voz eufórica y gritona de Kim, aun no me acostumbro a su nuevo nombre, suena.


—Hey Luna loca, no voy a poder ir hoy, mi madre me ha puesto a ordenar mi cuarto, ya sabes no esta tan mal como el tuyo pero tengo que recogerlo pero mándale mis saludos a An y Bridget, cambio y fuera—


Eso fue rápido y ni siquiera me dio tiempo de responderle, loca.

“Tu, cosa, Kim —ahora se llama así— les manda eufóricos y chillones saludos, algún día esa chica va a dejarme sin oído, loca…” le dije a Bridget y Arturo.

“De todas formas ¿Cómo lograron cambiar sus nombres? Creí que no se podía en este país.”

“No se, está loca, tendrá sus contactos o ex novios, o lo que sea, puede ser bastante influenciadora, o no. La verdad es que me sorprendió mucho…me pregunto si fue legal…”

“Hola loca oye…” vino Alexa con otro frappe


“Espera espera, no vas a creerlo, aceptaron la solicitud de Kim, Zo, Kim, tu sabes”

“Wow, debes estar bromeando”

“Lo mismo le dije yo, iba a venir pero ya sabes como se pone su mamá cuando…¡Que!” dije cuando vi a una chica ligeramente mas alta que mirándome de cerca, su nombre es Sheila…o Laura…o Lilah, pero siempre estaba ahí obervandonos.

“¿Qué quieres Miranda?” Eso, Miranda, como la adorable Miranda de Morganville, le preguntó Cesia de forma más educada.

“¿Y porque estas aquí siempre de todas maneras, no tienes una casa o vida de la que ocuparte?”

“¿La tienes tu?” Woooow dijo Alexa con expresión soprendida igual que un poco Bridget y Anthony, no pensaré en el como Arturo, no. Nadie me desafiaba, por eso cuando llegaba a pasar y yo normalmente tenía dos reacciones. Le sonreí y le dije mas amablemente.

“Buena chica, en teoría ¿Qué quieres?” Ok, esto era la respresentacion de como nos hicimos amigas, hace tiempo que no nos hablamos, acaba de regresar de otro de sus viajes, esto es como una tradición.

“Wow, vaya, bueno yo realmente esperaba tener que pelear contigo para ganarme tu respeto y poder hablar contigo…soy Miranda, vamos al mismo instituto"

“¿Enserio? Nunca te había visto”

“Estamos en la misma clase” dijo con una mezcla de ingenuidad e indignación.

“Si lo que sea…Miranda… ¿Solo querías saludar o lo que sea…?”

“Si bueno es que desde que íbamos en la primaria he querido hablarte pero tu nunca me contestas. Sabes me gusta como cantas, y tocas la batería, deberíamos hacer un grupo yo toco la guitarra”

“Oh por dios tengo una gruppie, no sabes cuantas ganas tengo de hacerlo contigo” Dije con sarcástica emoción y eso hizo que se pusiera un poco roja, ¿enojo? ¿Vergüenza? Lo que sea fue solo por un segundo, después puso cara de diversión y me besó, yo estaba muy atontada para quitarme y escuché a Cesia, los otros dos parásitos y una que otra persona hacer Wooooo y exclamaciones así. Chica valiente. Pensé.

Cuando se despegó, me tomó un momento recobrarme y ella estaba sonriendo.

“¿Pero qué demonios te ocurre?” dije y me besó otra vez pero solo un toque, esta vez antes de que se fuera la atraje hacia mi y la besé, no soy lesbiana, no tengo preferencia de un sexo sobre el otro, y la chica besa realmente bien, mejor que los dos únicos chicos que he besado.

Era mi especie de mensaje “no te tengo miedo”, así fue como nos hicimos amigas en primer lugar, cuando teníamos como nueve años, igual casi no nos hablamos hace años. No soy capaz de conservar ningún tipo de amistad o lazo de ningún tipo, ni familiar, aunque a veces nos hablamos.

“Hey, ¿Cuándo llegaste?”

“Ayer, supuse que estarías aquí, ya sabes, casi cada línea…adaptada a la actualidad”

“Si…”

“¿Qué hay Lei-lei?” Mir le decía a Alexa Lei lei por alguna razón que jamás nos quiso decir, supongo que ella es la única persona con la que aun hablo que me conoce hace años y me ha visto pasar por mis más lamentables etapas.

“Hola, ¿Quieres algo? Celebremos, hoy invita la casa…o mi sueldo” me rei, casi se me había olvidado que Bridget y Anthony estaban ahí,

“¿No tomaste foto verdad?” les pregunté con mirada enojada, o eso supuse porque dijeron que no con un tono que usa Zo…¡Kim! Cuando me enojo.

Me puse a cambiar los tonos en mi teléfono mientras Miranda y Alexa hablaban, ahora mi timbre era Face the Wall de Emilie Autumn.

Llegadas las diez me fui a mi casa, me regañaron por llegar a esa hora, me fui a mi cuarto y use la computadora hasta las dos de la mañana, me dormí y caí en un profundo sueño…sueño, después se los cuento.



Nota al fin del día:
¿Hice algo nuevo? Besé a una chica, me cambié el nombre…pero no es suficiente. Cambio y fuera.



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