No estás conectado. Conéctate o registrate

Sueño de papel

Ir abajo  Mensaje [Página 1 de 1.]

1 Sueño de papel el Mar Jun 07, 2011 3:04 pm

Este es un fic que ise para un concurso (en el que no gane ¬¬) pero igual lo comparto aqui (editandole alguna que otra cosa) xD





Sueño de papel

01:42 am. Debería estar durmiendo, porque dentro de 5 horas y 18 minutos estaría levantándome para ir a la escuela. Tengo tanto sueño, pero no duermo por miedo a lo que soñaré; llevo 3 días seguidos soñando lo mismo. ¿No te ha pasado que sueñas y cuando te despiertas te preguntas porqué te dio miedo el sueño si no tiene sentido? ¿Qué es una idiotez tenerle miedo a algo tan insignificante? Eso me pasa a mí. Mis parpados me pesan y no puedo evitar que se me cierren, de todos modos puede ser que ya no lo sueñe. 1:58 am. Ya no puedo seguir reteniéndolo y me rindo al sueño.

Bum-bum bum-bum, unos tambores suenan al ritmo de un corazón con vida, bum-bum el sonido es suave. Una hoja de papel blanca. No tengo piernas, ni brazos ni boca, ni cabeza, no tengo cuerpo. Estoy suspendida sobre una hoja de papel o soy la hoja de papel, no tengo idea. Bum-bum bum-bum los tambores aumentan de ritmo y se vuelven más fuertes. La hoja de papel se arruga. Tengo miedo, pánico y desesperación. Trato de gritar pero no tengo voz. Los sonidos aumentan, siento que voy a explotar…

“I know you’re suffered, but I don´t want you to hide, It´s cold and loveless, I won´t let you be denied…” Matthew Bellamy se interrumpió en la canción cuando apague la alarma de mi celular. 6:00 am y aun me siento peor que el infierno. Nada qué decir al levantarme.
Camino hacia el baño, me detengo en el espejo. ¡Qué horror, parezco mapache! Tengo unas ojeras de una vieja cuarentona. Un poco de corrector y todo quedo bien. 6:40 y ya estoy lista para irme, lo bueno de vivir a dos cuadras de la escuela es que te haces menos de 5 minutos en llegar.

David me sonríe al pasar delante de él; es un chico de primer grado de preparatoria, esta muy guapo sí, se que le gustó, pero es muy pequeño; está sentado en la banca del pasillo principal, le devuelvo la sonrisa y sigo mi camino. Al llegar al salón Fernanda es la única que ha llegado.
-Hola- murmuró.
-Hola- le contesto.
No la tolero, pero no tengo ganas de iniciar una pelea ni tener problemas con nadie. Dejo caer la mochila al suelo y me siento en la única butaca de la fila de en medio. Poco a poco van a llegando los demás y llenan la mitad del salón, y cuando el timbre suena, la mitad faltante entra en bola. En ella se encuentra Annae, mi mejor amiga, que se apresura y avanza dando empujones a los demás para llegar hasta donde estoy yo. También deja la mochila en el suelo y se sienta al lado mío.
-¿Otra vez el mismo sueño?- pregunta.
-Sí, y hoy me dormí cerca de las 2:00 am, pensando que así a lo mejor soñaba solamente la mitad, pero no, lo soñé completo.
-¿Qué dijo tu mamá?
- ¿Pamee? Aun no le eh dicho, y como siempre anda en su mundo nunca entra al mío. A veces pienso que no le importo… ¿Qué?- pregunto dado que ella se me ha quedado observándome como estúpida.
-¿Traes maquillaje?- pregunta.
-Sí. ¿Qué querías que hiciera? ¿Qué me trajera esas manchas negras?
-No, es solo que tú nunca usas maquillaje y pues, bueno, me sorprendió.
En ese momento llega el profesor Esteban de español y comienza su clase.

Es la 3° hora, estoy en biología con la profesora Mirna y no para de hablar. Todos o la mayoría de mis compañeros tiene la cabeza posada en la butaca y algunos ya están durmiendo. Tengo tanto sueño. Recuesto mi cabeza sobre la butaca.
-Recuerden lo que aprendieron en la secundaria, todos provenimos de una parte y estamos compuestos de sustancias, el agua es una de ellas y…

-Ariadna, Ariadna, despierta- Annae me sacudía el hombro.
Abrí los ojos, ya no quedaba nadie en el salón excepto nosotras.
-¿Qué pasó?- pregunté.
-Te quedaste dormida.
-¿Que dijo Mirna?
-Nada ni si quiera se dio cuenta, pero anda ya es el receso se va a acabar la comida.
-Voy, voy- respondí.
Salimos corriendo, compramos fruta y nos sentamos en las mesas de al lado de la cooperativa.
-Ari nena- Josué llegó gritando.
Me puse de pie y lo recibí con un beso - Creí que no habías venido, no fuiste al salón esta mañana.
-Lo siento nena, pero es que llegue tarde.
Eso me llamo la atención. - ¿Por qué? Tuviste pesadillas? – pregunté.
-¿Qué? No, jaja dormí como un bebe, solo que no escuche la alarme y me tuvo que despertar Javier.
-Ah, ok- respondí.

Más tarde cuando salimos de la escuela Annae llego corriendo y se unió a Josué y a mí.
-Mierda- dijo.
-De acuerdo, ¿mal día no?
-Sí, reprobé el examen de mate, No entendía nada de lo que decía.
-Esa fue culpa de ella, en lugar de darle un repaso a sus apuntes se puso a chatear con Isabel que es una chismosa- le dije.
-Porfa, no me sermonees que no estoy de humor. ¿Y si mejor vamos por un café?
-Sí- respondimos Josué y yo.
Seguimos platicando de chismes de la escuela mientras íbamos por los cafés cuando de pronto aparecieron puntitos en mi visión y tuve que apoyarme del hombro de Annae para no caer.

-¿Estas bien?- preguntó Josué llevándome a la banqueta para que me sentara.
-Si es solo que no he dormido bien los últimos días.
-¿Estas enferma? ¿Ya le contaste a Pamee?
-No, no estoy enferma y no le eh dicho, lo que pasa es que he tenido una pesadilla por 4 días seguidos y no he podido descansar- respondo.
-Mejor te llevamos a tu casa- dijo Annae.
-Sí convino Josué a pesar de mis protestas y me llevaron a mi casa.
Unos golpes en la puerta me despertaron. El reloj marcaba 5:22 pm había dormido 3 horas y ni siquiera lo había sentido.
Pareciera que solo me acosté, cerré mis ojos, volví a abrirlos y ya había trascurrido 3 horas. Sin ganas me levante del sillón, abrí la puerta.
-Hasta que me abres.
-Hola, Pamee. Yo también te quiero.
-Lo siento Ari, pero vengo muy cansada del trabajo y lo único que quiero es dormir. ¿Ya comiste? Deje pollo empanizado en la nevera. Solo hace falta calentarlo- me respondió.
-En un momento como- le dije.
-Ah y después arreglas tu cuarto- dijo y sin siquiera darme una mirada subió las escaleras para llegar a su recamara.
-Sí, mamá- le respondo al aire.

Levantaba la ropa tirada, tratando de que mi habitación no se viera como la de Javier el hermano de Josué, cuando se me cae mi móvil del bolsillo de unos vaqueros y se me desarma completo, quedando la tapa en la cama, el móvil debajo de la puerta y la pila debajo de la cama. Maldiciendo me agacho tratando de alcanzarla cuando observo un pequeño objeto que me llamó la atención, estaba en el centro debajo de mi cama, alargué la mano y lo tomé. Era un pequeño cuadrito de papel muy grueso doblado a la mitad y recordé algo que pasó hace 4 días donde comencé a soñar la pesadilla…

Josué me alcanzó a una cuadra de la escuela cuando iba justo a ella.
-Ariadna espera.
-¿Sí? ¿Qué pasa?- pregunté.
-No hay que entrar.
-¿Qué? Si Pamee se entera no me la acabo- justifique.
-Anda es lunes, hoy tengo examen y no estudie nada, solo por hoy. ¿Sí?- me rogó, haciendo un puchero que hacía que se le marcaran los hoyuelos que tenía en ambas mejillas haciéndolo lucir adorable.
-Está bien pero solo por hoy- cedí.
Pasamos toda la mañana en la plaza y de tienda en tienda solo observando pero no comprando, ambos solo llevábamos $50.00, compramos unos helados, nos los íbamos comiendo cuando recibí una llamada en mi móvil.
-¿Hola?- desconocía el número así que pregunté.
-Ariadna, Pamee me llamó y me dijo que pasara por ti para llevarte a mi casa a comer, porque hoy trabaja horas extras- me respondió mi padre.
-Ah, Ok ¿Y a qué hora pasas por mí?
-Cuando salgas de la escuela. Adiós- se despidió.
-Adiós- respondí. ¡Mierda! Entonces solo nos quedaban 20 minutos volver a la escuela y que no sospechara nada.
-¿Tu padre va a pasar por ti? – preguntó Josué.
-Sí. Y no sé porque se preocupa.
-Es tu padre. Te quiere.
-Entonces no se hubiera separado de mamá- repuse enfadada- Andas solo tenemos más antes de que pasen por mí.
Se me quedo viendo pero no dijo nada y entramos a una pequeña tienda que tenía un gran letrero escrito en grafiti “Sueños dark” y pegados en las ventanas montones de carteles góticos sobre hechicería, seres sobrenaturales y dibujos espeluznantes.

-Hola, ¿en qué puedo ayudarlos?- pregunto una mujer de no más de 25 años que vestía de negro, prersings en el rostro y un gafete en el pecho que tenía el nombre Dany en él.
-Solo estamos viendo- repuso Josué con una adorable sonrisa. La mujer le devolvió la sonrisa y comenzó a leer un libro que tenía en la mesa.
En los escaparates había una gran variedad de cosas extrañas, como libros con portadas macabras, tubitos que contenían sustancias que olían raro, imágenes de santos oscuros, muñecos góticos de troles y hadas, pulseras y colares con picos a todos lados y otras cosas que no podría ni describirlas. Lo que me llamó la atención fueron unos pequeños cuadritos de papel blanco con puntos rojos en sus esquinas.
-¿Estos qué son?- pregunté.
La mujer alzó la vista y sonrío al observar lo que señalaba.
-Son papeles de vida- respondió.
-¿Y para qué son? ¿Cómo funcionan?
-En ellos escribes con tinta negra tu nombre o el de otra persona al que le quieras otorgar una habilidad, en esa carpeta de enfrente están los diez números del 0 al 9, cada un representa algo, cuando escribes tu nombre, debajo de él anotas el número que desees o más si así lo quieres- me dijo, aunque debí de tener cara de desconcierto porque suspiro y continuo.- Solo anota tu nombre y los números que quieras y listo. Pero ten cuidado porque al mezclar números su significado puede cambiar su propósito.
-Ah, ok ¿y cuánto cuestan?- preguntó Josué.
-$10.00 cada uno- respondió la mujer.
-¿$10.00 por un pedazo de papel? – pregunté.
-La razón es que no es papel de cuaderno, ni de los que puedes comprar en papelería, no, son traídos de un pequeño lugar en China, ahí se cree mucho en la magia.
-Bueno me da 2- dijo Josué, dándome un guiño. La señora le cobro y le entregó los 2 cuadritos de papel. Josué saco un bolígrafo de tinta negra de su mochila y escribió su nombre en mayúsculas, luego me los paso a mí eh hice lo mismo.
-A ver, a ver ¿Qué números pondré?- se preguntó Josué a si mismo mirando la carpeta- amor es el 1 y hermosura el 8, jaja el 18 será ¿y tú Ari?
-Pues no sé porque no me dejas ver, muévete tantito- murmure y en ese momento mi móvil vibró. Saque el móvil del bolsillo y la pantalla marcaba un mensaje de mi padre que decía <>
- ¡Diablos!, ya se me hizo tarde, debo irme- rápidamente garabateé el 24, mi numero preferido porque es el día de mi cumpleaños; le di un beso a Josué y salí pitando metiendo el papel en mi bolsillo.
Cuando llegue a mi casa después de comer con mi padre, los bolsillos me pesaban de todos los dulces que guarde cuando me los ofrecieron en el restaurante. Me quite la falda y la sacudí encima de mi cama para que saliera todo lo que traía, pero dos dulces cayeron al piso, me recosté en la cama y asome la cabeza debajo de ella para buscarlos, al tratar de alcanzarlos me agarre del cobertor y me fui con ella y con todo lo que había encima. Unos golpes en la puerta me avisaron que Pamee había llegado, alce lo que pude y salí corriendo a abrirle…

Ya en la realidad mis manos temblaban y no podía apartar los ojos de ese pequeño pedazo de papel, al abrirlo me encontré con los cuatro puntitos rojos, mi nombre escrito en mayúsculas y debajo de él los dos números garabateados. Trate de recordar que significaban: 1-Amor, 2-sueños, 3-felicidad, 4… Bum-bum Bum-bum. Mi corazón latía más cada vez más fuerte, un frio me recorrió la espalda. Al tratar de doblarlo, con manos temblorosas, se me cayó al suelo y se deslizó debajo de mi cama. Bum-bum bum-bum. Los latidos me sonaban en los oídos. Retrocedi hacia la puerta, pero no avance dos pasos cuando mi visión se nublo y una gota de sangre salía de mi nariz. Lleve la punta de mi dedo a ella y me le quede mirando. Bum-bum bum-bum. Mi visión se volvió completamente negra, caí al suelo y cerré los ojos. Ya nunca más volví a abrirlos.

Ver perfil de usuario

Volver arriba  Mensaje [Página 1 de 1.]

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.